Mindfulness: La profundidad de la consciencia

A día de hoy, todavía no sabemos con exactitud cómo surge la consciencia en nuestro cerebro. Sin embargo, sabemos que aparece cuando distintas áreas cerebrales trabajan juntas, generando algo más que la suma de sus partes: una experiencia interna desde la que pensamos, sentimos y actuamos.

En nuestra vida diaria, solemos funcionar en “piloto automático”. Podemos estar conduciendo sin darnos cuenta del camino, o hablando con alguien mientras nuestra mente está en otro lugar. Esto ocurre porque nuestra mente tiende a moverse constantemente, saltando de un pensamiento a otro. Aquí es donde entra el mindfulness

Practicar mindfulness significa aprender a dirigir nuestra mente hacia el momento presente, de forma intencionada. No se trata de dejar la mente en blanco, sino de notar en qué estamos en cada momento: lo que pensamos, lo que sentimos o lo que ocurre a nuestro alrededor.

Por ejemplo, cuando prestamos atención a la respiración —cómo entra y sale el aire— empezamos a entrenar esta capacidad. Al principio, es normal que la mente se distraiga una y otra vez. De hecho, ese es el entrenamiento: darnos cuenta de que nos hemos ido y volver suavemente al presente

Con la práctica, empezamos a desarrollar algo muy importante: la capacidad de observar nuestra propia mente. Es decir, dejamos de estar totalmente atrapados en los pensamientos y empezamos a verlos como lo que son: eventos pasajeros

Esto tiene efectos muy valiosos en nuestro día a día:

  • Nos volvemos más conscientes de nuestro cuerpo y nuestra tensión
  • Entendemos mejor lo que nos preocupa
  • Detectamos patrones de pensamiento repetitivos
  • Comprendemos la relación entre lo que pensamos y cómo nos sentimos

Y, sobre todo, ganamos libertad. En lugar de reaccionar automáticamente, podemos elegir cómo actuar.

El mindfulness no es complicado, pero sí profundo. Es una forma de volver a uno mismo, de parar en medio del ruido diario y conectar con lo que realmente está ocurriendo.

La calma que muchas personas experimentan no es casualidad: aparece cuando dejamos de estar atrapados en la mente y empezamos a habitar el presente.

Autora: Carmen Moreno Rodríguez